Entradas

El crimen de Lord Arturo Savile - Oscar Wilde (fragmento)

Imagen
  "-¿Dónde está mi quiromántico? -¿Su qué...Gladys?-exclamó la duquesa con estremecimiento involuntario. -Mi quiromántico, duquesa.  No puedo vivir ya sin él. - ¡ Querida Gladys! ¡Usted siempre tan original!-murmuró la duquesa, intentando recordar lo que era exactamente un quiromántico, y confiando en que no sería lo mismo que un pedicuro. - Viene a leer en mi mano dos veces por semana -prosiguió lady Windermere -, y le intereso muchísimo. "¡Dios mío -pensó la duquesa -. Debe de ser una especie de manicuro. ¡Es atroz! Supongo que por lo menos será extranjero. Así no resultará tan desagradable." -Tengo que presentárselo a usted -dijo lady Windermere. - ¡Presentármelo! -exclamó la duquesa -. ¿Quiere usted decir que está aquí? Recogió su abanico de carey y su chal de encaje antiquísimo, como preparándose a huir a la primera alarma. - Claro que está aquí; no podría ocurrírseme dar una reunión sin él. Dice que tengo una mano esencialmente psíquica, y que si mi dedo pulgar fue...

EL PEZ GLOBO: Muerte y placer en la gastronomía japonesa*

Imagen
El novelista Junichiro Tanizaki se esmera en explicar cómo la esencia en la estética tradicional japonesa es captar el enigma de la sombra. De tal forma que lo bello no es una sustancia en sí sino un juego de claroscuros producido por la yuxtaposición de las diferentes sustancias que va formando el juego sutil de las modulaciones de la sombra. La luz es demasiado obvia para el refinado gusto japonés. Y en este elogio de la sombra que supone la cultura japonesa, el harakiri viene a ser tal vez, desde una mirada occidental, la máxima expresión de una idiosincrasia signada por la sombra —en el más pleno sentido arquetipal—que arropa una concepción heroica de la vida: los samuráis consideraban la vida como una entrega para morir gloriosamente, desdeñaban de la muerte natural y buscaban morir y hacerse el harakiri en pleno esplendor. El extraño gusto de alimentarse de un exótico y espantoso pez que esconde veneno en sus genitales, y que en menos de media hora puede matar a su...

La maravillosa historia de Peter Schlemihl

Imagen
Los libros que habitaron en nuestra infancia pasean junto a nosotros el resto de nuestras vidas, aunque no los veamos, aunque aparentemente los olvidamos, están grabados, están tatuados en nuestra alma. El libro que traigo hoy a la mesa forma parte de ese espacio. La maravillosa historia de Peter Schlemihl, de Adelbert Von Chamisso. Publicado por primera vez en el Berlín de 1814, se transformó en una obra representativa del romanticismo alemán. El entretejido: Un joven Peter Schlemihl nos relata su historia, tras haberle vendido su sombra a un misterioso señor a cambio de una inagotable bolsa de Fortunato. Peter nos relata sus raros encuentros, sus nuevas y extravagantes posibilidades, sus desventuras. De forma cercana Peter nos relata, nos confiesa, nos hace sentir  lo que es vivir sin sombra. La desventura se va transformando en una búsqueda, una búsqueda fascinante que nos hará preguntarnos  una y otra vez sobre el gran enigma de la sombra y su importancia. ...

Mil grullas de Yasunari Kawabata (fragmento)

Imagen
Aun cuando había alcanzado a llegar a Kamakura y al Templo Engakuji, Kikuji no sabía   si acudiría a la ceremonia de té. Ya llegaba tarde. Siempre que Kurimoto Chikako oficiaba la ceremonia del té en la morada interior del Engajuki, él recibía una nota. Sin embargo, no había asistido ni siquiera una vez desde la muerte de su padre. Consideraba las notas tan sólo gestos formales en memoria de su padre. Esta vez había una posdata: ella quería que él conociera a una joven a quien le estaba dando clases para la ceremonia del té. Mientras leía, Kikuji pensó en la mancha de nacimiento de Chikako. ¿Tenía ocho, quizá, nueve años? Su padre lo había llevado a visitar a Chikako y la habían encontrado en la sala del desayuno. Tenía el kimono abierto. Estaba cortándose el pelo de la mancha con un pequeño par de tijeras. La mancha, grande como la palma de una mano, le cubría la mitad del pecho izquierdo y se desplazaba por el hueco entre ambos pechos. Parecía estar creciendo pelo...

Elogio del Gato, de Stephanie Hochet

Imagen
El libro lo encontré por azar, sin recomendaciones, sin referencias, sin nexos con otros libros, como se suele encontrar a personas fascinantes que producen chispazos y de las cuales muchas desembocan en relaciones intensas y fugaces que quedan grabadas en el cuerpo - estoy divagando, vuelvo al tema. Siempre me ha fascinado esa elección al azar, ese estar pasando la mirada entre los estantes y las vitrinas y de repente algo pasa, algo surge, se detiene la mirada en ese uno entre varios. Creo que hay mucho de intuición en ese acto ritual. También hay algo de frivolidad, de juicio estético, de capricho. Nos seduce o no nos seduce la portada, la utilización del color, la imagen, el formato, la edición. Para no sentirnos tan caprichosos tomamos el libro con cierta mirada crítica y lo damos vuelta para leer la reseña, si, es un momento importante, condensada la palabra, debe transmitirnos la esencia del libro. Tratas de imaginar  en esa breve esencia la tonalidad que...