El crimen de Lord Arturo Savile - Oscar Wilde (fragmento)
"-¿Dónde está mi quiromántico? -¿Su qué...Gladys?-exclamó la duquesa con estremecimiento involuntario. -Mi quiromántico, duquesa. No puedo vivir ya sin él. - ¡ Querida Gladys! ¡Usted siempre tan original!-murmuró la duquesa, intentando recordar lo que era exactamente un quiromántico, y confiando en que no sería lo mismo que un pedicuro. - Viene a leer en mi mano dos veces por semana -prosiguió lady Windermere -, y le intereso muchísimo. "¡Dios mío -pensó la duquesa -. Debe de ser una especie de manicuro. ¡Es atroz! Supongo que por lo menos será extranjero. Así no resultará tan desagradable." -Tengo que presentárselo a usted -dijo lady Windermere. - ¡Presentármelo! -exclamó la duquesa -. ¿Quiere usted decir que está aquí? Recogió su abanico de carey y su chal de encaje antiquísimo, como preparándose a huir a la primera alarma. - Claro que está aquí; no podría ocurrírseme dar una reunión sin él. Dice que tengo una mano esencialmente psíquica, y que si mi dedo pulgar fue...