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Mostrando las entradas de agosto, 2020

Diosas y abosom - Robert Graves (fragmento)

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  En ciertas tribus primitivas de África Occidental (supervivientes matrilineales de la edad de bronce) una mujer de sangre real que decía ser poseída por el poder de la suprema diosa luna, podía dar nacimiento a una obosom, palabra Twi que deriva aparentemente de bosom, la luna. The Akan of Ghana de E. Meyerowitz (Faber and Faber, 1958) contiene una descripción muy completa de las abosom. Una obosom era una manifestación visible del kra o fuerza vital derivada de la luna, y disfrutaba de una parte limitada de los plenos poderes de la diosa luna Nyame; se describía como una diosa menor con un nombre personal que su gente podía invocar en la oración. Así, la obosom adquiría el amor y la lealtad del clan recién formado en vez de la reverencia que le era debida a Nyame. Y cuando su madre ya había pasado la edad fértil y se convertía en oba panyin (mujer anciana), la obosom a menudo invocaba su amor humano para conducir a su gente hacia un país nuevo, donde abundasen el agua y la comid...

El Perro (Cuento de J.M. Coetzee)

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  El letrero colocado en la verja dice  Chien méchant  y el perro es  méchant , sin la menor duda. Cada vez que ella pasa por allí, el perro se lanza contra la verja dando aullidos en su afán de atacarla y destrozarla. Es un perro grande y respetable, algún tipo de ovejero alemán o rottweiler (ella sabe muy poco de razas de perros). Pero siente el purísimo odio que parte de sus ojos amarillos. Después, cuando deja atrás la casa del  chien méchant , se pone a cavilar sobre ese odio. Sabe que no es algo personal: está dirigido contra cualquiera que se aproxime a la verja, cualquiera que camine por allí o pase en bicicleta. Sin embargo, ¿cuán profundo es ese odio? ¿Es como una corriente eléctrica, que se enciende cuando un objeto entra en el campo visual del perro y se apaga cuando el objeto desaparece al dar vuelta la esquina? ¿Los espasmos de odio siguen convulsionando al animal cuando vuelve a estar solo o la furia amaina de golpe y él retorna a un estado de tra...

El crimen de Lord Arturo Savile - Oscar Wilde (fragmento)

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  "-¿Dónde está mi quiromántico? -¿Su qué...Gladys?-exclamó la duquesa con estremecimiento involuntario. -Mi quiromántico, duquesa.  No puedo vivir ya sin él. - ¡ Querida Gladys! ¡Usted siempre tan original!-murmuró la duquesa, intentando recordar lo que era exactamente un quiromántico, y confiando en que no sería lo mismo que un pedicuro. - Viene a leer en mi mano dos veces por semana -prosiguió lady Windermere -, y le intereso muchísimo. "¡Dios mío -pensó la duquesa -. Debe de ser una especie de manicuro. ¡Es atroz! Supongo que por lo menos será extranjero. Así no resultará tan desagradable." -Tengo que presentárselo a usted -dijo lady Windermere. - ¡Presentármelo! -exclamó la duquesa -. ¿Quiere usted decir que está aquí? Recogió su abanico de carey y su chal de encaje antiquísimo, como preparándose a huir a la primera alarma. - Claro que está aquí; no podría ocurrírseme dar una reunión sin él. Dice que tengo una mano esencialmente psíquica, y que si mi dedo pulgar fue...